domingo, 14 de octubre de 2012

La debacle cajista

El Cajasol de Sevilla ha comenzado la temporada de la peor forma posible: Actualmente, y a espera del resultado contra el Estudiantes, partido que se celebrará este domingo, es colista con dos derrotas y empatado a basket-average con Mad-Croc Fuenlabrada, si bien el Cajasol aparece por delante en la clasificación por haber anotado 9 puntos más. Un mal comienzo lo tiene cualquiera, el ejemplo más cercano es el del Regal Barcelona, también con dos derrotas, pero lo más grave e la pérdida, en apariencia, de un estilo que tantos éxitos ha dado a este equipo:

El año pasado el Cajasol fue la séptima mejor defensa (2.460 puntos) y el séptimo mejor ataque (2.523 puntos) consiguiendo así basket-average positivo y obteniendo un puesto en los play-offs. En estas dos primeras jornadas el Cajasol posee la segunda peor defensa (183 puntos) y el sexto  peor ataque (147 puntos). Se ve aquí claramente la caída de la efectividad defensiva del equipo sevillano. Para hacer un análisis más concreto de estos datos debemos mirar a la pretemporada de este año: Desavenencias económicas entre la entidad y el entrenador Joan Plaza acaban con la marcha de éste a Lituania, al Zalguiris Kaunas, equipo puntero en su país que ya ha ganado una copa este año y que, además, disputará euroliga. Junto a Plaza, abandonan el equipo: Paul Davis (Khimki), Urtasun y Calloway (Unicaja), Carl English (Estudiantes), Guille Rubio (Lagún Aro) y Pámpano (cedido al Oviedo), por lo que solo continúan cuatro jugadores del proyecto de Plaza: Triguero, Satoransky (cuya marcha a los Wizards al acabar la campaña parece cada vez más obvia), Bogdanovic y Tepic. A cambio de estos jugadores que se han marchado vienen Bryan Asbury y John Holland, jugadores jóvenes extracomunitarios, y Bradley Buckman, con más experiencia en Europa, pero ninguno de ellos con experiencia ACB. Para intentar compensar la plantilla se decide contar más con Joan Sastre (que viene de una temporada casi en blanco por problemas de espalda), y subir del filial a Balvin (pivot de 2.17 muy aprovechable) y Porzingis (alero altísimo, pero del 95, muy verde aún).

Se crea así una plantilla sin ningún treintañero, varios jugadores rondando los 20 y con una edad media de 24 años, para colmo, Holland y Bogdanovic han comenzado dubitativos la temporada y los esfuerzos ofensivos de Satoransky, Triguero y un Asbury que ya ha tomado el mando ofensivo del equipo parecen no ser suficientes: El equipo hace aguas en defensa: No funcionan las ayudas defensivas, defender un bloqueo indirecto para un tirador exterior es no menos que una Odisea (10 triples por partido en este comienzo de temporada.) y en cuanto defensa interior Triguero no parece dar para más entre ayudas a sus compañeros y defender a su propio hombre. Tal vez hubiera sido mejor haber ejercido el derecho de tanteo sobre Urtasun y Calloway y apostar por una línea continuista retocando el puesto de pívot fichando un recambio a Bogdanovic, ya que Balvin para esta temporada está listo.

A ésta dudosa política de fichajes tenemos que sumar que Aíto, nuevo entrenador cajista, parece no confiar en parte de su plantilla: Balvin, Porzingis, Burganadze, Sastre no salen apenas en la segunda parte (aun habiendo cuajado buenas actuaciones en la primera, como Balvin en la primera jornada.) y Buckman y Tepic son los recambios interior y exterior respectivamente, se crea así una rotación de 7-8 jugadores con la cual se acumula cansancio y se hace imposible ganar un partido, manteniendo a los titulares aún perdiendo de 20 en el último cuarto.

Por último una breve mención a la economía: La presunta apuesta por la cantera cajista no viene más motivada que por una caída del presupuesto en un 30%: No hay dinero para fichar, no hay dinero para grandes salarios, ni siquiera hay dinero para una iluminación decente para el estadio (solo se encienden los focos que iluminan la cancha, quedando las gradas en semipenumbra.). Lo peor es que por otra parte aparecen despilfarros innecesarios, como la adquisición a mediados de campaña pasada de un videomarcador elevado en el medio campo al más puro estilo NBA, francamente me parece que con la situación económica que vive el club y con un pabellón San Pablo que a duras penas logra el tercio de capacidad en cada partido no estamos en una situación propicia para ese tipo de adquisiciones. 

¿Cuál es el futuro de este equipo? Talento hay, pero la pérdida clara del estilo que le caracterizó obliga al cuerpo técnico a elaborar una identidad rápidamente, pues la temporada regular ha comenzado y no pueden permitirse más derrotas: La primera vuelta será movida, con muchas  derrotas, pero el equipo debe hacer una buena segunda vuelta para reencontrarse con su afición y recuperar buenas sensaciones, no sea que el infierno de la LEB lleve al equipo de Sevilla al mismo lugar donde acabaon el CB Granada o el Akasvayu Girona.


Alberto Martín 
 

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