El
Cajasol de Sevilla ha comenzado la temporada de la peor forma posible:
Actualmente, y a espera del resultado contra el Estudiantes, partido que
se celebrará este domingo, es colista con dos derrotas y empatado a
basket-average con Mad-Croc Fuenlabrada, si bien el Cajasol aparece por
delante en la clasificación por haber anotado 9 puntos más. Un mal
comienzo lo tiene cualquiera, el ejemplo más cercano es el del Regal
Barcelona, también con dos derrotas, pero lo más grave e la pérdida, en
apariencia, de un estilo que tantos éxitos ha dado a este equipo:
Se
crea así una plantilla sin ningún treintañero, varios jugadores
rondando los 20 y con una edad media de 24 años, para colmo, Holland y
Bogdanovic han comenzado dubitativos la temporada y los esfuerzos
ofensivos de Satoransky, Triguero y un Asbury que ya ha tomado el mando
ofensivo del equipo parecen no ser suficientes: El equipo hace aguas en
defensa: No funcionan las ayudas defensivas, defender un bloqueo
indirecto para un tirador exterior es no menos que una Odisea (10
triples por partido en este comienzo de temporada.) y en cuanto defensa
interior Triguero no parece dar para más entre ayudas a sus compañeros y
defender a su propio hombre. Tal vez hubiera sido mejor haber ejercido
el derecho de tanteo sobre Urtasun y Calloway y apostar por una línea
continuista retocando el puesto de pívot fichando un recambio a
Bogdanovic, ya que Balvin para esta temporada está listo.
A ésta dudosa política de fichajes tenemos que sumar que Aíto, nuevo entrenador cajista, parece no confiar en parte de su plantilla: Balvin, Porzingis, Burganadze, Sastre no salen apenas en la segunda parte (aun habiendo cuajado buenas actuaciones en la primera, como Balvin en la primera jornada.) y Buckman y Tepic son los recambios interior y exterior respectivamente, se crea así una rotación de 7-8 jugadores con la cual se acumula cansancio y se hace imposible ganar un partido, manteniendo a los titulares aún perdiendo de 20 en el último cuarto.
A ésta dudosa política de fichajes tenemos que sumar que Aíto, nuevo entrenador cajista, parece no confiar en parte de su plantilla: Balvin, Porzingis, Burganadze, Sastre no salen apenas en la segunda parte (aun habiendo cuajado buenas actuaciones en la primera, como Balvin en la primera jornada.) y Buckman y Tepic son los recambios interior y exterior respectivamente, se crea así una rotación de 7-8 jugadores con la cual se acumula cansancio y se hace imposible ganar un partido, manteniendo a los titulares aún perdiendo de 20 en el último cuarto.
Por
último una breve mención a la economía: La presunta apuesta por la
cantera cajista no viene más motivada que por una caída del
presupuesto en un 30%: No hay dinero para fichar, no hay dinero para
grandes salarios, ni siquiera hay dinero para una iluminación
decente para el estadio (solo se encienden los focos que iluminan la
cancha, quedando las gradas en semipenumbra.). Lo peor es que por
otra parte aparecen despilfarros innecesarios, como la adquisición a
mediados de campaña pasada de un videomarcador elevado en el medio
campo al más puro estilo NBA, francamente me parece que con la
situación económica que vive el club y con un pabellón San Pablo
que a duras penas logra el tercio de capacidad en cada partido no
estamos en una situación propicia para ese tipo de adquisiciones.
¿Cuál
es el futuro de este equipo? Talento hay, pero la pérdida clara del
estilo que le caracterizó obliga al cuerpo técnico a elaborar una
identidad rápidamente, pues la temporada regular ha comenzado y no
pueden permitirse más derrotas: La primera vuelta será movida, con
muchas
derrotas,
pero el equipo debe hacer una buena segunda vuelta para reencontrarse
con su afición y recuperar buenas sensaciones, no sea que el
infierno de la LEB lleve al equipo de Sevilla al mismo lugar donde
acabaon el CB Granada o el Akasvayu Girona.
Alberto Martín
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